Avisos legales | Mapa del sitio | Agregar a Favoritos | Ir a
 
 

CONGRESOS NACIONALES CELEBRADOS EN ESPAÑA

R. Asoc. Esp. de Cronistas Oficiales

En 1976 MADRID; 1977 CEUTA; 1978 ÁVILA; 1978 MELILLA; 1979 JAÉN; 1980 BURGOS; 1981 CHILE (Congreso Nacional Iberoamericano); 1982 SORIA; 1983 CÁCERES; 1984 LOGROÑO; 1985 BARCELONA; 1986 MADRID; 1987 VALENCIA; 1988 BETANZOS; 1989 CEUTA; 1990 CIUDAD REAL; 1991 CÓRDOBA; 1992 ÁVILA; 1993 SEGOVIA; 1994 CÓRDOBA; 1995 CIUDAD REAL; 1996 CÁCERES (Congreso Internacional Hispano-Portugués); 1997 ZAMORA; 1998 CALATAYUD; 1999 MADRID; 2000 BADAJOS; 2001 MURCIA; 2002 ALTEA (Alicante); 2003 ÁVILA; 2004 TORREVIEJA (Alicante); 2005 CÓRDOBA; 2006 SUR DE LA COMUNIDAD DE MADRID; 2007 TOLEDO; 2008 TERUEL; 2009 CAZORLA (Jaén);2010 ISLAS CANARIAS.; 2011 VALENCIA.;

COMUNICACIONES PRESENTADAS POR ANTONIO ORTEGA SERRANO, CRONISTA OFICIAL DE LA VILLA DE HORNACHUELOS:  

En las Actas del XXVII Congreso Nacional de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales, celebrado en la Ciudad de MURCIA, del 11 al 14 de Octubre de 2001. No presentó Comunicación, pero si desea hacer un pequeño apunte en homenaja al Ilmo. Sr. D. Miguel Salcedo Hierro (q.e.p.d.), Cronista Oficial de Córdoba, fallecido recientemente en nuestra ciudad del que un diario cordobés ha dicho lo siguiente: "Muere Miguel Salcedo Hierro, una de las figuras más ilustres de Córdoba". D. Miguel Salcedo Hierro, escribió multitud de libros (muchos de ellos gastronómicos, pero siempre versando sobre la cultura andaluza) entre los que destacan "La Mezquita, Catedral de Córdoba", del que me honro en poseer en mi biblioteca con una dedicatoria muy especial, "El Alcázar de los Reyes Cristianos" o "Córdoba en Color". Entre sus distinciones por su aportación cultural destacan el Premio Nacional de Gastronomía, la Medalla de Oro de la Ciudad de Ceuta, el Pico de Oro de Córdoba o el Potro de Oro de la Federación de Peñas Cordobesas y Cepa de Oro. Además Miguel Salcedo pudo presumir en vida de poder pasear por una calle que, Córdoba, su ciudad bautizó con su nombre. Descansa en la Paz del Señor, mi querido amigo.  

En las Actas del XXVIII Congreso Nacional de la Asociación Española de Cronistas Oficiales, celebrado en la Ciudad de ALTEA (Alicante), del 24 al 27 de Octubre de 2002. Presentó la Comunicación títulada: ALTEA EN LA GUERRA DE SUCESIÓN. Altea fue el primer pueblo dónde desembarcó el Archiduque Carlos de Austria, en la Guerra de Sucesión, que acogió a Felipe de Anjou y primer Borbón, que sería coronado con el nombre de Felipe V, como vencedor de la contienda y fue proclamado rey de España. En este Congreso se estrenó un Pasodoble como homenaje a los Crionistas de España, titulado "CHRONOGRAPHUS", cronista en griego, encargo directo por la organización del congreso, y escrito por el Maestro de la localidad Daniel Ferreco. Asimismo se descubrió una Placa en un bellísimo Mirador, que fue bautizado con el nombre de "MIRADOR DE LOS CRINSTAS DE ESPAÑA. Por lo que ya nunca podremos decir que Altea nos es indiferente, que no hemos dejado colgado en ese explendi balcón al infinito, parte de nosotros. Altea es ya referente de la historia de nuestra particular existencia. 

En las Actas del XXIX Congreso Nacional de la  Real Asociación Española de Cronistas Oficiales, celebrado en la Ciudad de ÁVILA, del 2 al 5 de Octubre de 2003. Presentó la Comunicación títulada: DOS ABULENSES EN HORNACHUELOS, como homenaje a las dos abulenses más famosas de la citada Ciudad como fueron: Isabel I de Castilla ó Isabel La Católica y Santa Teresa de Jesús, en la que hace una exhaustiva semblanza de estas dos importantes mujeres en la Historia de España.

En las Actas del XXX Congreso Nacional de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales, celebrado en la Ciudad de TORREVIEJA (Alicante) del 14 al 17 de Octubre de 2004. Presentó la Comunicación títulada: LA SAL, LAS SALINAS Y LA HABANERA, en la que hizo una exposición de lo que es la Torrevieja marinera, la Torrevieja Salinera y la Torrevieja acogedora populosa y turistica. Glosando con maestría, lo que significa la pesca, los yacimientos salineros y el turismo para esta bella villa de la Costa Blanca. Explico ¿Qué es la sal y sus componentes naturales? El comportamiento de la sal en el organismo humano. Lo que se conoce por salina y naturalmente que es la Habanera y su procedencia. Todo ello para finalizar con una Habanera de su autoria, que dice: Torrevieja... Torrevieja, / que siembras tus calles / de cantos de cuna / dulces habaneras / en ellas se escuchan / como una bandera /. Sus blancas salinas / y el azul del mar / transporta en sus olas / de arena y espuma / a bellas sirenas / y son las que cautivan / al rudo marino / en aguas profundas / Torrevieja... Torrevieja. 

En las Actas del XXXI Congreso Nacional de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales, celebrado en la Ciudad de CÓRDOBA, del 13 al 16 de Octubre de 2005. Presentó la Comunicación títulada: EL MARINO D. LOPE DE HOCES Y CÓRDOBA, PRIMER DUEÑO Y SEÑOR DE LA VILLA DE HORNACHUELOS, en la que hizo una semblanza de este noble caballero, de su linaje y el de sus descendientes, en los siguientes términos: A pesar de carecer Córdoba de puerto de mar, y por lo tanto de tradición marinera, en nuestra ciudad nacieron varios caballeros que pertenecientes a las familias de la más alta alcurnia y que por una razón u otra abrazaron la carrera de las armas, eligiendo ser marinos con el único deseo de poner las suyas al servicio de su Rey y de España. Entre ellos y por una especial deferencia, deseo destacar a don Lope de Hoces y Córdoba, primer dueño y señor de la Villa de Hornachuelos, el cual llegó a ocupar los más altos e importantes puestos de la armada española y aún así no se le ha sabido reconocer sus méritos y ha sido obviado, o simplemente olvidado, tanto por los historiadores y escritores cordobeses de su época, como por los que les precedieron hasta nuestros días. por lo que a mi megustaria avivar la llama del recuerdo, tanto porque se lo merece, sino además, y más importante por los vínculos dinásticos que éste gran marino y su estripe tuvieron con el pueblo en que nací y del que me honro en haber sido nombrado Cronista Oficial. Motivo por el cual, comienzo mi comunicación introduciendo una breve historia de lo que fue Córdoba y Hornachuelos a partir de la reconquista por Fernando III El Santo. Cuando el Santo Rey, concluyó la campaña y ocupó la totalidad de las tierras cordobesas, era enorme la gran extensión del término y jurisdicción de Córdoba y su provincia, y aunque desde el siglo XIII en que comienza a disminuir, su mayor perdida tendrá lugar en los siglos XVI y XVII. En el reinado de Felipe IV, es otorgada por el rey al Concejo de Hacienda una autorización para aumentar los ingresos de la Corona, en la cual se pondrán a la venta 16.000 vasallos de cualquier villa o lugar del reino, pagando a razón de 16.000 maravedíes por vasallo, o 64.000 ducados por legua de término que tuviera el pueblo, que se le señale al vecindario. En 1637, don Lope de Hoces tenía depositado en la casa de los Fúcares, banqueros alemanes, una cantidad de dinero suficiente para iniciar la compra de la Villa de Hornachuelos; lo que lleva a efecto y en dicho año toma posesión del lugar con el formulismo legal de la época, posesión civil y criminal alto y bajo, de mero y mixto imperio, de su jurisdicción, alcabalas y alcaldía del castillo, penas de sangre y cámara, mostrencos y todo lo que le pertenece desde las hojas del monte hasta piedra del río y desde la piedra del río hasta las hojas del monte. El pago se estipuló en tres plazos de 12.000 ducados. Ante los hechos enumerados anteriormente, con esta compra el caballero don Lope de Hoces y Córdoba, es desde ese momento dueño y señor de la Villa, por lo que he querido reseñar estos datos en Honor y Gloria a su memoria antes de hacerlo con su biografía, tanto en la vida civil como en una parte de la militar, y con ello hacer patente la vinculación de este insigne caballero cordobés y sus descendientes dinásticos a la Villa de Hornachuelos. El resto pueden comprobarlo en la Comunicación inserta en el libro de Actas del Cóngreso.

En el libro de Actas del XXXII Congreso Nacional de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales, celebrado en el Sur de la Comunidad de MADRID, en el que tuvieron Sede las localidades de: ARANJUEZ, ALCORCÓN, GETAFE, LEGANÉS, PARLA Y POZUELO DE ALARCÓN, desde el 19 al 22 de Octubre de 2006. Presento la Comunicación tuitulada: LOS JARDINES DEL REAL SITIO DE ARANJUEZ, de los que glosó una exhaustiva expliación, que pueden leer en la citada Comunicació. 

En el libro de Actas del XXXIV Congreso Nacional de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales, celebrado en la Imperial Ciudad de TOLEDO, desde el 19 al 21 de Octubre de 2007. Presentó la Comunicación títulada:PALACIO Y JARDINES DE MORATALLA, cuyo resumen o introducción dice lo siguiente: "El Palacio swe encuentra rodeado de una singular vegetación que hasta los tiempos modernos era un frondoso bosque que, desde el Sur de la villa de Hornachuelos se extendía hasta la ribera del río Guadalquivir, en que se criaban encinas de antigüedad secular y de proporciones enormes y que al día de hoy han sido sustituidas por amplios y verdes naranjales. Todo el conjunto, de una gran belleza, en la que sobre todo destaca la abundancia de agua, tan escasa y difícil de conseguir en muchas zonas del Sur y el gran esfuerzo estético en unas masas de vegetación, bien libre, bien sometidas a un tratamiento arquitectual y dibujado, que alternan con el juego liquido de las fuentes y corrientes dirigidas en la superficie, con gran maestría escénica en suma. Este lugar llamado Moratalla es digno de la calificación de Monumento, no sólo de la naturaleza, sino también del Arte. Sus jardines fueron diseñados y construidos por el prestigioso jardinero francés J. N. Forestier, autor también de los diseñados del parque de María Luisa de Sevilla y del de Monjuich en Barcelona. Se sabe que en este Palacio se hospedaron habitualmente, primero, el Rey Alfonso XII y posteriormente Sus Majestades Alfonso XIII y Victoria Eugenia, Princípes -entre los que se encontraban nuestro actual Rey D. Juan Carlos I-, así como Grandes de España, en las temporadas de caza mayor de las monterías que D. José Saavedra y Salamanca, Conde Urbasa y Marqués de Viana, que ostentaba el rango de Capitán de Artillería, organizaba en sus propiedades y además en las que Su Majestad disfrutaba de esta actividad cinegética llevada a cabo en los cercanos cotos del amplio térnimo de la Sierra de Hornachuelos, de las cuales se adjuntan en la comunicación fotografías como testimonio gráfico de las mismas. Precisamente por esta razón, el Rey le nombró su Montero Mayor, título que ostentó hasta su fallecimiento acaecido el 5 de abril de 1927.  

En el libro de Actas del XXXV Congreso Nacional de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales, celebrado en la ciudad CARZORLA (Jaén) desde el el 16 al 18 de Octubre de 2009. Presentó la Comunicación títulada: EL PARQUE NATURAL DE CAZORLA, SEGURA Y LAS VILLAS. En la presentación de dicha Comunicación, Ortega Serrano, dijo lo siguiente: "En el entorno de la Comunidad Andaluza, existen un total de 24 Parques Naturales, como son: El de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, -el de mayor superficie de España- al que siguen en importancia el de Despeñaperros; Sierra de Andújar; Sierra Mágina; Sierra de Cardeña y Montoro; Sierra de Hornachuelos; Sierra Norte; Sierra de Aracena y Picos de Aroche; Entorno de Doñana; Bahía de Cádiz; La Breña y Marismas de Barbate; El Estrecho; Los Alcornocales; Sierra de Grazalema; Sierra de las Nieves; Montes de Málaga; Sierras Subbetícas; Sierras de Tejada, Almijara y Alhama; Sierra de Huétor; Sierra Nevada; Sierra de Baza; Cabo de Gata-Níjar; Sierra María-Los Vélez y Sierra de Castril. Como conocedor del Parque Natural existente en la Sierra de Hornachuelos, puedo dar fe de que en la mayoría de ellos, por no decir en todos, no es muy difícil encontrar un área en donde se conjuguen y no falten las bellezas paisajísticas, las singularidades geológicas, la importancia hidrológica y la riqueza zoológica, acuícola, forestal y botánica; en el que puedan particulazarse monumentos naturales, rocas representando figuras humanas o animales, cuevas talladas por el hombre del pasado, desde el Paleolítico o Antigua Edad de la Piedra, la Prehistórica, la Troglodita y el Bronce Final, y ya en la Edad Antigua, la romana, la visigoda, la musulmana y por último la cristiana después de la reconquista; así como yacimientos instrumentos de sílex tallado que fueron localizados en su entorno, demostrándonos tal hecho la presencia de cazadores existentes en el entorno de su gran sierra; que se extiende de Norte a Sur y de Este a Oeste, como así lo atestigua el aval por un interés histórico y legendario de estos Espacio Naturales Protegidos. El Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, merece la pena ser visitado, por múltiples razones, y la más fundamental es que impresiona al visitante por su escarpado de media montaña; en el que las paredes rocosas de gran altura se entremezclan con profundos valles y frondosos bosques de pinos laricios. Entre sus picos podemos destacar el de Empanadas y Cabañas con más de 2.000 metros de altitud, siendo el del Yelmo uno de los más frecuentados para la práctica del vuelo libre. El resto de la Comunicación con la más amplia y exhaustiva información, podrá ser escrutada en el libro de Actas.

En el libro de Actas del XXXVI Congreso Nacional de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales, celebrada en Canarias, compartida por Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, en los días 8, 9, 10 y 11 de Octubre de 2010. Presentó la Comunicación titulada: HORNACHUELOS, (Más de 10.000 Años de historia).

"Aunque es muy dificil explicar lo que ha ocurrido en más 10.000 años de historia en la Villa de Hornachuelos (Córdoba) de la que me honro en haber nacido y representar como Cronista Oficial de la misma, he tratado por todos los medios comprimir mi Comunicación para hacer llegar a ustedes lo acontecido en la misma, durante el transcurso de estos años.

Creo no estar exagerando al titular esta Crónica: HORNACHUELOS, Más de 10.000 Años de historia, ya que estudios llevados a cabo por un gran número de historiadores, su antigüedad se remonta a un periodo comprendido entre 10.000 y 35.000 años a.C., siendo esta etapa la de mayor duración de la prehistoria. Por lo tanto, y debido a que instrumentos de silex tallado del Paleolítico o Antigua Edad de la Piedra fueron localizados en su entorno, y que tal hecho nos demuestra la presencia de cazadores existentes en el entorno de su gran sierra; que se extiende de norte a sur y de este a oeste, así lo atestiguan. Aquella época se caracterizaba culturalmente porque el hombre, que por entonces, desconocía la técnica del pulimento de la piedra, así como de la agricultura y ganadería, fabricaba únicamente instrumentos de piedra tallada, hueso, madera, marfil etc., y se alimentaba exclusivamente de la caza y de la recolección de los productos naturales de la tierra. Aunque estas formas de vida paleolítica perduraron mediante el emsolítico, teniendo en cuenta que la diferencia entre los periodos consiste solamente, en que en este último, el clima mejoró y se hizo más similar al actual. El Paleolítico se desarrolló durante el pliestoceno, época geológica en que en las regiones templadas se alternaron: las fases de clima muy frío -expansión de los hielos- con otros de clima cálido; en consecuencia se difundieron sucesivamente especies animales adaptadas a un ambiente prácticamente polar y especies casi tropicales. Estas variaciones de las condiciones ambientales influyeron en gran manera sobre el hombre del Paleolítico. Pero de esto ya hablaremos en otra ocasión, ya que lo que tenemos que desartrollar ahora es la existencia de Hornachuelos en aquel periodo.

Hornachuelos, además de poseer uno de los más extensos términos municipales de la provincia -superado únicamente por el de su capital de provincia- tiene el inconveniente de ser, a su vez, el de más accidentado relieve, lo que limita fuertemente la posibilidad de buscar restos, ya sean prehistóricos o de cualquier época anterior o posterior. A pesar de ello, a simple vista podemos apreciar una buena cantidad de cuevas situadas a ambos lados de la garganta rocosa que circunda la villa, denominada Cuevas de las Carretas, y las existentes en el paraje denominado Huerta del Fiel, la mayoría sin clasificar, así como sepulturas megalíticas, que en la actualidad están en proceso de estudio, previo a su excavación. La cultura paleolítica del periodo inferior con sus técnicas tradicionales -núcleo y lascas- en el actual término de Hornachuelos ya fue señalado por Carbonell en la Fuente del Membrillo al norte del cortijo de Nublos, así como en el vértice de Frailes y en las cercanías del Gualdavacarejo y Cabeza Redonda. El escritor, investigador y arqueólogo Juan Bernier Luque, localizó restos agáricos, en una de las cuevas situada en la dehesa de la Aljabara, la de Arroyo Calderas, que junto con la del Risquillo y la de Cárdenas confirman un interesante conjunto, dato muy importante como inicio a la ingente labor de búsqueda minera de la que se tienen numerosas muestras, y sirva como ejemplo, las de la mina del romano en la finca de El Rincón. Antes de este periodo podemos incluir la penetración en Andalucía de la cultura campaniforme, sin duda, lo que más importancia tiene son los vasos encontrados en un yacimiento de la finca el Bramadero cercana a Fuente Palmera, pero situado dentro del término de Hornachuelos, primero, por emplazar un punto lo más cercano posible de su presencia en el valle del Guadalquivir, y segundo por la trascendencia investigadora de lo descubierto. Extractando el contenido de la Comunicación, diremos que en el año 1950, por el señor Martínez Lora y posteriormente en 1954, por los señores Martínez Lora y Martínez Boloix, se encontraron diversas piezas de mucho valor arqueológico en un lugar muy próximo al anterior en la misma finca, que se le denominó  cuva neolítica artificial, en la que aparecieron, varios hallazgos de gran valor, por todo ello, no cabe duda de que el río Guadalquivir sirvió de vía a la difusión del fenómeno campaniforme hsta el interior de Andalucía. La romanización es mayor en torno a la carretera de la Vega Vita, hacia Palma del Río, y en el Valle del Guadalquivir, donde M. Ponsich, a partir de una prospección en superficie localizó numerosos asentamioentos y villas romanas ocupadas en el siglo IV d.C., ya que en su obra registra un amplio número de marcas de ánforas. cabe destacar el asentamiento de Fuente la Higuera donde se encontró un bellísimo capitel jónico y los restos visigodos que han aparecido en San Calixto. La denominación de la villa durante la `poca musulmana, Furnayulush, justifica plenamente la que recibirá siglos después con motivo de la reconquista cristiana. La evolución demográfica de la población solo nos es conocida a partir de 1530 cuando contaba con 266 vecinos. Durante los siglos XVI y XVII aparece estancada y se aprecia un descenso en 1796, momento en que cuenta con 192 vecinos, con lñeve recuperación a lo largo del siglo XIX. Hornachuelos alcanza el cent de su población en 1960 al contabilizar 7.894 habitantes.

En el año 1637, la villa es enajenada en tiempos de Felipe IV, a favor del Almirante Lope de Hoces y Córdoba, en pago a los 40.000 que le adeudaba el monarca, otorgándose poco después, en 1640, el título de condado de Hornachuelos a Alonso Antonio de Hoces y Córdoba, vizconde de las Algeciras de Hornachuelos, elevándose posteriormente a ducado en 1868, a favor de José Ramón de Hoces y Gonzales de Canales, IX conde y I duque de Hornachuelos, y posterior y sucesivamente ostentan el ducado sus descendientes: José Ramón de Hoces y Losada; José Ramón de Hoces y Dortricós-Marín; Francisco de Asís de Hoces y Cubas, al que sucede su hijo José Ramón de Hoces y Elduayen como actual y V duque de Hornachuelos.

 Aunque Hornachuelos tiene otros aspectos dignos de comentar, como es su gastronomía y artesanía local, podrán leer e informarse de los mismos en el resto de la Comunicación, con la más alta y exhaustiva información en el libro de Actas que será editado como en anteriores Congresos. 

En el libro de Actas  del XXXVII Congreso Nacional de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales, celebrada en VALENCIA, en los días 14, 15 y 16 de Octubre de 2011. Presentó la Comunicación titulada JUAN DE RIBERA ( Su vida, e influencia social y política de su tiempo”. Pero es muy difícil, imposible diría yo, dar a conocer en sólo doce folios -que es el espacio que me autoriza la organización del XXXVII Congreso de esta Real Asociación Española de Cronistas Oficiales, aunque debo pedir disculpas por haberme excedido en un folio-, para poder narrar una milésima parte, de lo que fue este ínclito sevillano universal, que el pasado 6 de enero de este año 2011, se ha cumplido el IV Centenario de su muerte. Comunicación que divido en ocho apartados, cuales son: Su nacimiento, de Sevilla a Salamanca, Su nombramiento como Obispo de Badajoz, de Badajoz a Valencia, Su gran reforma, Real Capilla y Colegio del Corpus Christi, El conflicto de los moriscos y Juan de Ribera y una restringida parte de su vida religiosa.
Aquel hombre que dejó a un lado: títulos, linaje, riquezas y tierras, para dedicarse sólo y exclusivamente, a ser un humilde servidor sacerdotal. Aunque como es sabido, posteriormente alcanzara muy altas magistraturas, tanto en la vida universitaria, como en la eclesiástica. Razón por la cual, me voy a atrever a describir lo más exhaustivamente posible, el itinerante camino que guiaron sus pasos hasta su fallecimiento.
Su nacimiento: A finales del año 1532, -ya que no he conseguido dar con la fecha exacta de su nacimiento- cuando aún resonaban en toda España los ecos de esa trascendental gesta llevada a cabo por Cristóbal Colón, cual fue el descubrimiento del Nuevo Mundo o las entonces llamadas “Indias Occidentales”. A punto de cumplirse tres siglos, de otro acontecimiento no menos importante, como fue el perpetrado por el rey Fernando III el Santo, tras su reconquista, dando lugar a que desde entonces todos los descendientes del gran rey de Castilla demostrarán su gran afecto y devoción por esta ciudad a la que se la denominó como la reina del Guadalquivir; en medio de un resplandor de alcázares, palacios y templos cristianos. En el seno de una familia, también muy especialmente noble y distinguida, nacía en Sevilla, Juan de Ribera, en el palacio de la casa núm. 6, de la calle de los Abades, hoy conocido como “Casa de Pilatos”, por llevar en la fachada los azulejos de la primera estación de un vía crucis público, y que hoy permanece cuasi a la sombra de la gran torre de la monumental Giralda, demostrándonos una muestra singular del renacimiento sevillano, aunque intensamente remarcado de recuerdos mudéjares, que con el tiempo sugerirá al Patriarca el modelo para reproducir en el colegio seminario de Valencia y que podríamos decir sin temor a equivocarnos, que en esta ciudad lo ha superado, aunque teniendo en cuenta su insigne sobriedad. Era hijo de don Pedro Enríquez Afán de Ribera, primer duque de Alcalá de los Gazules, Marqués de Tarifa y virrey de Cataluña y después de Nápoles, y de Teresa de los Pinelos, que falleció poco después de Juan en Sevilla, alrededor de 1521. La familia de los Enríquez se distinguía por su generosidad con los pobres. Creció el niño sin el calor de la madre, pero con la estima de varias hermanas, nacidas como él fuera del legítimo matrimonio. Aprendió las primeras letras en Sevilla, orientado por su padre hacia el estado eclesiástico. Aquél niño fue creciendo educado en un ambiente piadoso y refinadamente culto, que proyectó el desarrollo de su gran personalidad en el futuro. Ciertamente hemos de anotar, que muy pronto quedó huérfano de madre, y ello explica en buena forma su abstinente más bien grave y taciturno, así como el intenso desvelo educante de su padre, volcado sobre este hijo que sólo tuvo una hermana legítima, conocida como doña Catalina de Ribera. El resto podrán leerlo en las citadas Actas.

En el libro de Actas del XXXIX Congreso de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales, celebrado en la Ciudad de Cáceres en los días 25, 26 y 27 de Octubre de 2013. Antonio Ortega Serrano Cronista Oficial de la Villa. Presentó la Comunicación titulada: HORNACHUELOS, en la que dijo lo siguiente:

Estimados compañeros, en nombre de la Ilma. Sra. Dña. María del Carmen Murillo Carballido, Alcaldesa-Presidenta y la Corporación Municipal del Ayuntamiento de Hornachuelos, en mi condición de Cronista Oficial de la Villa, tengo la obligación y el honor de hacerles una presentación exhaustiva de este bello pueblo, hablarles de él, de su situación geográfica, de su flora y fauna, de sus ríos y afluentes y, por supuesto, de las excelencias culinarias que los restauradores enclavados en la villa, atienden al visitante.

La villa de Hornachuelos, como podrán comprobar más adelante: Está enclavada al Norte de Sierra Morena, en un sugestivo lugar llamado Sierra de Hornachuelos, término en el que se pueden ofrecer extraordinarias exquisiteces a cuantas personas lo visiten. Pero con antelación, me van a permitir que les haga llegar un sentimiento muy arraigado en mi corazón, del que deseo hacerles participes con mi Comunicación: Me siento muy orgulloso y honrado de pertenecer a esta Real Asociación Española de Cronistas Oficiales, por dos razones fundamentales, la primera: porque en los Congresos que celebramos podemos encontrarnos con todos los Cronistas de España, cambiar impresiones y conocer al mismo tiempo, los distintos lugares de nuestra Patria y el progreso cultural de nuestra gran nación, que es España. Nosotros somos, queridos compañeros, los que actuamos como verdaderos embajadores entre los pueblos de nuestra querida Piel de Toro, es por lo qué: El Cronista Oficial, que se precie de serlo, creo que en la mayoría de los casos, no busca su beneficio personal, pienso que investiga para encontrar el placer de saber que ha dejado un importante aporte de cuanto se lleva a cabo, tanto cultural como estratégicamente del lugar a que pertenece, y lo más importante, y segundo: es saber y encontrar aceptación de que ha cumplido su trabajo altruista y desinteresado con verdadero acierto.

Esto es a mi entender el perfil humano del Cronista Oficial, por lo que les invito, a que si me acompañan puedan comprobar “in situ” la singular belleza de nuestro Parque Natural, para que puedan evidenciar que conocer este maravilloso emplazamiento de la Sierra de Hornachuelos, y sin duda y ánimo de exageración, disfrutar de una creación sin par de la naturaleza, motivo por el que me da fe y ánimo para instarles a disfrutar de sus extensos bosques de árboles de todo tipo y una especial flora de sin igual hermosura; y al mismo tiempo, y como he dicho antes, saborear las excelencias culinarias de nuestros restauradores, utilizando productos autóctonos de nuestra tierra, relacionados con la caza mayor y menor, aderezados con las mejores especies, que sólo ellos saben escoger, así como todos los subproductos de su agricultura y ganadería.

¡Conocer Hornachuelos!

Hornachuelos está ubicado en línea del horizonte, extendido en un promontorio inexpugnable de roca maciza, balcón desde el que vigila el cauce circundado por verdes montes del encajonado río Bembézar. A sus pies se contempla su presa de derivación, frío espejo azul que sepulta los paisajes y los ecos cosechados a lo largo del sinuoso curso el exuberante bosque, la berrea de los ciervos, la dramática fuerza del destino de un tal Don Álvaro, los apagados latidos de los corazones que habitaron el Convento de la Santa María olvidada de los Ángeles...; y el pueblo blanco, blanco como la cal que se produce en sus contornos por avezadas manos melojas, en fin, espectador de tantos ecos arrastrados por el agua.

Si acometemos la visita por el Sur, la entrada natural desde la carretera vieja de Sevilla, asemeja a Hornachuelos a una paloma blanca de extendidas alas y, que desde su altura, vigila impertérrita la fértil vega y es defensora de la vasta sierra protegida, verde imperio del venado y la cierva, del jabalí, del gato montes y del lince, de las águilas: imperial, perdiguera, calzada y comunes, de los buitres negros y leonados, del lobo y del zorro, de los conejos y perdices rojas y un largo etcétera de fauna, que sube hasta las mismas puertas de Fuente Ovejuna.

Sólo es alterada la blanca cresta del caserío, por la torre del homenaje de su castillo, que sobresale incluso por encima de la enhiesta torre parroquial de la Iglesia de Santa María de las Flores, primaveral advocación que concuerda con la naturaleza reinante del paisaje montaraz, los pétreos tubos del viejo castillo, ya una mera caricatura del esfumado poderío medieval; según si miramos de izquierda a derecha o viceversa, un antiestético deposito de agua, -hoy oculto detrás de suntuosos chalet- cual monumento contra la sed.

Si accedemos por la carretera nacional Córdoba-Sevilla, antes de pasar la caduca estación de ferrocarril, nos dejamos a la derecha una artística filinagreada portada de hierro, que daba entrada al Palacio de Viana, en la finca de Moratalla, que fue propiedad de los marqueses de su nombre. Nuestra vista puede extasiarse con lo que fue un bello jardín y al fondo un Palacio, -hoy convertido en lujoso Hotel- que fue hospedaje de reyes y príncipes y grandes de España, en tiempos de los siglos XVII y XVIII. Esta monumental verja de hierro con Escudo de Armas, en su morrión y pilares coronados por dos gemelos jabalíes de piedra, que fueron esculpidos por un “furnayulense” o “meloja”, que no llegó a ser famoso, pero sí conocido por Manuel “El Picapedrero”, pasando la portada y subiendo una suave pendiente que asciende hasta el edificio palatino. Sería bello recorrido en dicha dirección, contemplando los cientos de rosales, los tejos que allí crecen, los esbeltos cipreses, la riqueza vegetal de tan distintas variedades con que lo dispuso su diseñador, el francés J. N. Forrester, autor también de los proyectos del Parque María Luisa de Sevilla y de Mohn huich en Barcelona, a semejanza de los que realizase en la gran Versalles francesa y que cuidaron durante muchos años sus antiguos dueños.

Desde el punto de vista geográfico el municipio de Hornachuelos tiene gran interés por su extensión y variedad. Los aproximadamente 905,5 kilómetros cuadrados de su actual término, le colocan entre los primeros de Andalucía, está situado al oeste de la Provincia, su forma alargada de norte a sur le hace participe de tres unidades muy diferenciadas de la geografía cordobesa: Sierra Morena, la Sierra de Hornachuelos y el Valle del Guadalquivir.

Sierra Morena comprende la parte más sustancial de su término. Los materiales arcaicos primarios de su sustrato, con frecuentes afloramientos hipogénicos, están intensamente plegados y tectonizados. El relieve se encuentra modelado por la fuerte acción erosiva de la red fluvial, y resulta perceptible la disposición en bandas más o menos paralelas, alineadas en dirección noroeste-sureste, comprendida entre Sierra Albarrana y Sierra de Lanchares, etcétera. El nivel de cumbres no supera los 800 metros sobre el nivel del mar. Sus subsuelos arenosos y poco profundos tienen escasa capacidad de retención de agua y su calidad agronómica no es apetecible, pero suficiente.

Los ríos Bembézar y Retortillo drenan esta zona. El primero recoge las aguas de la mayor parte de la superficie municipal y discurre encajado y serpenteante en la mayor parte de su recorrido; en él se ha construido un embalse de aproximadamente 350 hectómetros cúbicos, suficiente caudal para regar los emplazamientos agrícolas de los poblados llamados de Colonización que se construyeron allá por la época de los cincuenta. El Retortillo hace de límite de las provincias de Córdoba y Sevilla, y en él se construyó una presa de cerca de 75 hectómetros cúbicos, que surte de agua potable a Palma del Río, Ecija y sus pueblos y aldeas aledañas.

En el Valle del Guadalquivir, sobre materiales del Mioceno y del Cuaternario, la topografía se presenta mucho más favorable y los suelos son más aptos para el cultivo. Todo ello configura un paisaje radicalmente distinto al de la sierra. El Guadalquivir cruza meandriforme el sur del término, recogiendo las aguas del Bembézar, el Guadalora y de algunos arroyos que discurren por la margen izquierda (Tramujal) y derecha (Mahoma).

Patrimonio histórico-artístico

Su Patrimonio histórico-artístico, comienza en la Prehistoria, ya que fue el más extenso de los términos municipales de la provincia, después de la capital, tiene el inconveniente de ser, a su vez, el más intrincado relieve y abrupto paisaje a la hora de buscar restos prehistóricos en él, particularmente en la zona más septentrional del mismo. Pero a pesar de sus inconvenientes, Hornachuelos brinda una incalculable cantidad de cuevas, pasadizos, y cimas, la mayoría sin explorar ni estudiar por personas expertas, así como sepulturas megalíticas, que estas sí, están en proceso de excavación y estudio.

Según algunos investigadores, han sido hallados instrumentos de sílex tallado del Paleolítico, localizados en la finca “La Muela”, la más septentrional, a la más meridional “Fuente del Membrillo”, los cuales nos hablan de la presencia de cazadores de aquella época en la zona del Guadalquivir y el Bembézar.

Existe alguna información sobre la Prehistoria de esta zona, que se interrumpe hasta llegar a la Edad de los Metales, época a la que podrían adjudicarse los restos cerámicos hallados por Juan Bernier en una de las cuevas de “Las Aljabaras”, las de “Arroyo Calderas”, que junto con las del “Risquillo” y la de “Cárdenas” configuran un interesante grupo, que saciarían la labor de los mejores eruditos.

Edad Antigua

Algunos historiadores han identificado a Hornachuelos con Celti, oppidum o poblado fortificado del Conventus Hispalensis (Plinio, Naturalis Historia III, 11) y mansio o punto de descanso de una vía romana, que unía Astigi (Ecija) con Emerita (Mérida) –itinerario recorrido por Antonino en 413,3-; no obstante, los estudios más recientes tienden a situar dicha población en los municipios de Peñaflor y Puebla de los Infantes.

Al norte de Hornachuelos los restos de época romana son escasos y bastante tardíos, como la inscripción de IUSTA aparecida en San Calixto y fechada en el 663 d.C.

Edad Media

Según la historiadora doña María Jesús Viguera Molins, el origen de la actual población de Hornachuelos, en cuyas tierras han aparecido restos visigodos, se remonta a la época musulmana. Su amplio término, que estuvo poblado de tribus árabes (Qays y Kalb) y beréberes (Hawwara) perteneció a dos Coras. Mientras que la zona septentrional, donde se localizaban algunas fortalezas y pequeños núcleos urbanos, se incluía en la de Fahs al Ballut, la meridional forma parte de la de Córdoba, concretamente del iqlim o distrito de Lawara (Mesas de Guadalora, al norte de Palma del Río). En ésta última zona se encontraba Hornachuelos y el Castillo de Murad (actual Moratalla) –nombre debido a la tribu Yemen de los Murad-, mezcla de manzil (posada o albergue para los caminantes).

Edad Moderna

Según cuenta el historiador don Miguel Ángel Orti Belmonte (BRAC nº 82 de 1961. pp. 285-328)) En la primera mitad del siglo XVII, Hornachuelos pasó a ser una villa de señorío. Por escritura de 7 de agosto de 1637, consta que el rey concedió a don Lope de Hoces, miembro de los consejos de Guerra y Hacienda y almirante de la Armada, en pago por más de 40.000 ducados que le debía, la jurisdicción y señorío de la villa de Hornachuelos y alcaldía de su castillo, debiendo don Lope servir al rey con 3.000 ducados, como complemento al precio de esta donación. En 1640 se erigía en condado a favor de don Alonso Antonio de Hoces –primer conde y segundo señor de la villa- en beneficio de los servicios prestados al rey por su padre, que murió abrasado en el galeón Santa Teresa en 1639, luchando contra los holandeses en el puerto de Dumas.

Edad Contemporánea (La desamortización)

El proceso de transición del Antiguo al Nuevo Régimen, sin duda alguna, uno de los aspectos más destacables por lo que se refiere a desamortización eclesiástica llevada a cabo por Mendizábal y ordenada por Isabel II, fue la venta del convento de Santa María de los Ángeles, en torno al cual se habían generado leyendas y tradiciones de gran arraigo popular y que fueron analizadas antropológicamente por Alejandro Guichot. Al mismo tiempo, su término se consolida como una zona de predominio de la gran propiedad, hasta que la Marquesa de Peñaflor la cedió al Obispado de Córdoba, con destino a Seminario. Hoy ha pasado a ser un edificio derruido y en espera –según rumores- de ser rehabilitado para ser dedicado a convento de monjas.

Castillo y muralla

Especial realce dentro de la importancia arquitectónica civil de Hornachuelos, tiene el castillo y el recinto amurallado que bordea la antigua población, elevándose sobre pintorescos escarpes y tajos que ya de por sí hacen inexpugnable a la villa y, más aún en la época califal, aunque con obras posteriores, de la fortaleza y perímetro sólo se conservan algunos fragmentos. Naturalmente y a pesar de ello, aún resultan impresionantes los restos del castillo y sus torres, destacando entre ellas la prismática del Homenaje, que cobija interiormente dos cámaras con cubiertas copuladas. Queda al norte del cinturón de murallas, que aún hoy se pueden apreciar en algunos puntos de la villa. En él existieron varias puertas, como la de la Villa, que se encuentra situada muy próxima al castillo, además de la de los Ángeles, emplazada a oriente, y del postigo del Ahechero en el flanco occidental.

Vida cenobita

Últimamente se ha editado un libro, cuyo autor es un servidor de ustedes, titulado “Paseos por Sierra Morena II” HORNACHUELOS tierra de Santos lugares, en el que hago un exhaustivo pasaje de los cuatro cenobios, dos ya extinguidos y dos actuales, que han existido ó existen en su término. Cuales son el desierto del Tardón en San Calixto; el desierto de Nuestra Señora de los Ángeles; el Monasterio Cisterciense de Santa María de las Escalonias y el desierto de Nuestra Señora de los Arenales o del Carmen, este último de reciente ubicación.

Clima mediterráneo

Uno de los atractivos más importantes de Hornachuelos y su sierra, es el clima Mediterráneo continentalizado, con una cierta gradación de las precipitaciones y temperaturas entre el norte y el sur del término por el incremento de su altitud y la disposición del relieve, perpendicular al avance de las masas de aire húmedo del suroeste. La precipitación media anual, es de distribución muy irregular, se puede situar entre los 700 y 1000 milímetros cúbicos.

La densidad de población actual es de unos 4.799, de los que 2.417 son varones y 2.383 mujeres, debido a la recuperación después de la inmigración masiva que se produjo en los años sesenta y setenta. En la actualidad en este pueblo, se vislumbra una activa recuperación, tanto de habitantes como de desarrollo socio-económico-político y esto lo demuestra el gran polo de desarrollo empresarial en su Polígono Industrial, donde se ubican una creciente cantidad de empresas y cooperativas que van acrecentando sus posibilidades día a día, aunque para llegar a un feliz término, necesitaríamos la ayuda de los gobiernos, tanto autonómico como nacional.

El Corcho

Hornachuelos, al ser poseedor de un extenso término municipal (más de 68.000 Hectáreas), es lo que le permite tener casi todo: sierra, valle, ríos, campiña, etcétera. Pero entre todos es destacable su sierra, la llamada Sierra de Hornachuelos, que en sus entrañas guarda uno de los bosques mediterráneos mejor conservados de Sierra Morena.

Su gran cantidad de fincas productivas cubiertas de alcornoques, encinas, chaparreras y quejigos se entremezclan cubriendo miles de hectáreas de ondulada sierra, pero quizá lo más importante e interesante sean las manchas de alcornocal que aún se pueden encontrar en numerosos lugares, y como el corcho se “saca” cada 9 años, podemos asegurar sin temor a equivocarnos que su producción rebasa los 8.500 quintales al año. Pequeños bosques de árboles centenarios, tan enormes, que sus ramas y sus copas hacen un conglomerado semejante a una enramada. Siendo esta una de las fuentes económicas más productivas para nuestros habitantes, expertos dominadores de la “saca” o extracción del corcho y la “tala” o limpieza de retoños de los árboles, hecho con los que se consigue una mejor producción de sus frutos, por lo que además, Hornachuelos es exportador de esta mano de obra especializada a las distintas áreas donde se cultiva el corcho. Lo único que creo que le falta a este pueblo, es una fabrica para manipulación de este producto y que no salga sólo en bruto, sino que pueda ser exportado a las distinta bodegas: en taponería, conglomerado, placas para aislantes, insonorizaciones para las distintas empresas de construcción de viviendas y un sin fin de posibilidades para la industria en general.

La cinegética ó caza mayor

La denominación especial de las monterías o actividad cinegética, o caza mayor, es muy importante en Hornachuelos, ya que en la época de las cetrerías se suelen cobrar alrededor de 5.000 cabezas de venado y unas 3.000 de jabalís y si tenemos en cuenta que podemos dar con carácter fidedigno de 50/52 kilos en canal por pieza conseguida de esta especie, y unos 40/45 kilos de jabalí, llegaríamos a una producción cárnica de 385.000 kilos entre ambas variedades. La denominada y vulgarmente conocida como “La Montería”, en Hornachuelos existe el emplazamiento más importante de la Provincia, y me atrevería a decir: de España y resto de Europa. Hablar de montería en Andalucía, en su más pura esencia es hablar de Hornachuelos. Los dueños de sus extensos cotos han sabido conservar, tanto las especies que en ellos se crían, como la conducta de los verdaderos aficionados. Sus renombradas fincas recuerdan a los monteros el grado de felicidad que en ellas pasaron, no quiero nombrar ninguna, ya que de hacerlo me vería obligado a relacionarlas todas, pero si les puedo decir que pasan de la cincuentena. Esta actividad cinegética, proporciona otras actividades, cuales son: la artesanía textil, de la que Hornachuelos cuenta con un taller de importancia, el de las Religiosas Carmelitas Descalzas de San Calixto, que además cuentan con tres telares del alto lino, en los que realizan colchas, cortinas y mantelerías, bandejas decoradas a mano y recipientes de usos diversos, tulipas para las lámparas, en los que emplean arpilleras y pieles de venado.

En esta misma línea de la “Explotación Cinegética”, debemos destacar la de José Cárdenas Jiménez, que por su deficiencia física tiene doble merito, ya que elabora verdaderas obras de artesanía con madera, corcho, patas y cuernas de venado, tales como taburetes, perchas, lámparas y mesitas, también existen otras personas que le imitan elaborando lámparas para mesita de noche, llaveros, -con la corona de la cuerna-, porta llaves, y otros “souvenir” que sólo se encuentran en esta población, cuya historia comienza o al menos existen indicios, como ya dijimos antes, como la inscripción IUSTA aparecida en San Calixto y fechada en el año 663 d.C., o las labores denominadas de “paciencia”, que raramente se ponen en venta, realizadas con la navaja, como único instrumento, preciosas paletas, cucharones, cazos, cucharas y cuchillos, que con gran habilidad ha realizado Francisco González Somero.

La Miel, la meloja, el polen y la jalea real

Si nos hacemos esta pregunta: ¿Qué es la Miel? Con rapidez seremos contestados por algún apicultor: “La Miel es una sustancia azucarada producida a base de néctar y otras soluciones azucaradas que las abejas cosechan de los vegetales, las enriquecen con sustancias que provienen de su propio cuerpo, en él las transforman, colocan en los paneles y la hacen madurar, la cual tiene unas variedades y propiedades que más adelante comentaremos”. En este capítulo “dulce”, Hornachuelos, la Miel y sus subproductos ocupa el primer puesto dentro de la provincia de Córdoba, tanto en lo que respecta al número de colmenas, que actualmente sobrepasan las 25.000 unidades, así es que si tenemos en cuenta que cada colmena –dependiendo del factor de la climatología y el comportamiento de la naturaleza, su producción anual por unidad es de aproximadamente de 20/25 kilos cada una, llegamos a una producción cercana a los 500.000 kilos. La mayoría de los apicultores no se dedican profesionalmente a esta actividad, sino que son, generalmente, trabajadores agrícolas de los regadíos de la Vega del Guadalquivir y unos pocos, dedicados exclusivamente a este negocio, son empresarios altamente cualificados, a los que los anteriormente citados venden sus cosechas, así como a otros de fuera, que ya realizan la manipulación y envasado, de la miel pura en sus variedades de flora, como: con las propiedades terapéuticas: Azahar, antipasmódica, calmante en insomnio; Brezo, clorosis, anemia, neurastenia, impaciencia, enfermedades del corazón, de las vías urinarias y del riñón, reumatismo, gota y desmineralizaciones; Eucalipto, afecciones bronquiales y pulmonares, gripe, enfriamientos y vías respiratorias; Mil flores, acentúa las funciones digestivas, aumenta la energía y la fuerza física y debido a sus excelentes características para ser recomienda como sustitúyente del azúcar; Romero, estimulante del hígado, acideses, pirosis de las úlceras de estómago y de duodeno y amenorrea y otros subproductos como la exquisita Meloja, muchas personas foráneas se hacen la pregunta siguiente: ¿Qué es la Meloja? Y esa pregunta tiene una única respuesta: “La Meloja es un genuino dulce de Hornachuelos. Es elaborado por manos expertas, basándose en cidra cortada en trozos y de restos de la miel y el polen que deja el lavado de los opérculos. Estos restos son hervidos hasta concentrarse y posteriormente se añade la cidra y se vuelve a hervir todo junto. El proceso suele durar unas 14 a 17 horas, y a partir de ahí y una vez enfriada, a degustar este maravilloso manjar.

El polen

El polen es un producto segregado por los órganos masculinos de las flores, apareciendo en forma de multitud de corpúsculos microscópicos contenidos en la antera de la flor, teniendo su producción como objetivo el fecundar los órganos femeninos.

La abeja aglutina los diferentes granos de polen añadiéndoles sus secreciones y un pequeño porcentaje de néctar. A partir de ese momento el polen ya no es el que puede recogerse manualmente de las flores, o el que el viento dispensa, se le han añadido otros componentes. Este es su secreto.

Transportado a la colmena por la abeja, cuando esta llega a ella, lo descarga y lo deposita y almacena en las celdillas próximas a las que están dedicadas a la crianza, de forma que las nodrizas puedan utilizarlo con más eficacia para la alimentación de las larvas, siendo indispensable para el crecimiento de éstas, en razón de los prótidos que contiene.

La jalea real

Otro subproducto de la miel es la jalea real, y ¿Qué es la jalea real? La jalea real es un producto segregado por las glándulas faríngeas de las abejas “nodrizas”, cuya misión es la de alimentar las larvas de la colonia, durante los tres primeros días de edad, excepto las seleccionadas para nacer reinas, que serán alimentadas con jalea real, durante toda la vida de larva e insecto etcétera. Además de servir para todo lo anteriormente dicho, tienen unas propiedades cosméticas extraordinarias, como son, la fabricación de: Crema regeneradora Hidro-nutritiva antiarrugas; Crema de manos; Crema de manos al aceite de oliva; Crema de manos y uñas al aceite de oliva y Keratina; Mascarilla capilar a los propóleos; Protector solar labial factor 20; Hidro-bálsamo After-Shave; Crema anticelulítico moldeadora; Jabón de Miel y Lavanda; Polen congelado (conserva todas sus propiedades); Licor de orujo de miel fresca; Hidromiel; Caramelos de miel y de sabores variados; Apireven (artritis, artrosis, reuma) y un largo etcétera.


El aceite de oliva Virgen

En esta actividad oleícola, también Hornachuelos, tiene que decir mucho en el ámbito provincial, regional, nacional y resto de Europa. Nuestras cualificadas empresas, dedicadas a esta rama de la agricultura, se encuentran a la cabeza, en la producción, envasado, calidad y distribución del exquisito aceite de oliva virgen, tan necesaria para la restauración profesional y el gasto casero, así como en la cosmética. Todo aquél que haya probado nuestro aceite, estoy seguro que repite, por su equilibrado acidez y agradable sabor.

La gastronomía y la restauración culinaria

En cuanto a la gastronomía, ¿qué podemos decir de ella? Las personas que nos visiten pueden encontrar, en nuestros Restaurantes y Bares especializados, los platos típicos y especialmente preparados por cocineras y cocineros avezados ya que dada la riqueza cinegética furnayulense, se centra y se recrea en ella. El exquisito chorizo de venado y jabalí, ambos unidos, o cada uno por su parte, sabiamente condimentados con: carne de estos animales, pimentón dulce y picante, sal, pimienta, ajo, comino y orégano y otras especies, las cuales no son conocidas nada más que por ellos. Después se deja adobar dos días, se embute en tripas y se deja secar al aire puro de la sierra. Asimismo es especial la preparación de la pierna de venado y el jabalí, que para quitarle ese sabor peculiar de algunas carnes de caza, la dejan varios días marinada en aceite, zanahoria, cebolla, ajo, tomillo, laurel, pimienta, clavillo, estragón, vinagre, vino blanco y sal. Es guisada en manteca y, a comerla, pero acompañada de salsa picante. Otro manjar de la repostería artesanal de Hornachuelos, es el conejo a lo “pebre”, esto es, con una salsa hecha con aceite, ajos, pimienta, perejil, agua y vinagre. Y para postre, podemos endulzar el paladar con los excelentes productos confiteros, como son: las tortas, torrijas, pestiños, roscos, bizcochos y hojuelas. Naturalmente elaboradas con huevo, harina, agua y aceite y cómo no, bañados todos ellos con la rica miel y “meloja” de esta tierra.

El senderismo ó senderear

En esta sana actividad deportiva pueden encontrar nuestros visitantes y disfrutar de una alta gama de valores naturales y culturales que el Parque ofrece, como son unas grandes posibilidades para el ocio y la educación ambiental. En efecto Hornachuelos es un complejo laboratorio natural que nos permite disfrutar de su visita, recorrer sus diversos parajes, experimentar los cambios estacionales, vivir la esencia de la zona, despertar bien los sentidos y aprender a interpretar los múltiples mensajes que nos brinda este medio tan diverso, producto de la armónica convivencia durante siglos de los sistemas naturales y las actividades tradicionales humanas, senderismo, acampada, interesantes recorridos, disfrutando de la naturaleza, la fauna y flora de nuestra sierra y sus seis maravillosas Rutas como son: 1º Sendero Botánico, con una longitud de 1,2 Km., 2º Sendero de las Herrerías, con una longitud de 4,8 Km., 3º Sendero de Guadalora, con una longitud de 7 Km., 4º Sendero del Águila, con una longitud de 12 Km. (ida y vuelta), 5º Sendero del Bembézar, con una longitud de 13 Km. (sólo ida) y 6º Sendero de la Rabilarga, con una longitud de unos 700 metros. Recorridos, que debemos decir que se necesita al menos dos días completos, para poder disfrutar de un bosque mediterráneo en muy buen estado de conservación, en el que encontraremos: encinas, alcornoques, quejigos, madroñeras, lentiscos, durillos jaras y coscojas, como flora, y ciervos, conejos, perdices rojas, águilas, buitres, abejarucos y un sin fin de toda clase de pequeñas aves y pájaros, saldrán a nuestro encuentro hasta llegar a adentrarnos en la provincia de Sevilla.

Fiestas patronales y otros eventos

Y aunque ya han pasado las fiestas patronales de Hornachuelos, les invito a que nos visiten el día 11 de Julio, festividad de nuestro Patrón San Abundio y el 2 de Agosto, festividad de Nuestra Señora Reina de los Ángeles, nuestra excelsa Patrona. En estos eventos, podrán disfrutar, en el fenomenal recinto ferial que posee Hornachuelos en las afueras del pueblo, en el lugar denominado “Las Erillas”.

Y para terminar y, con inmenso orgullo deseo comunicarles que a partir del año 2002, se encuentra el Parque Natural de la Sierra de Hornachuelos, incluido dentro de la Reserva de la Biosfera “Dehesas de Sierra Morena” en el Programa de espacios integrados en “El Hombre y la Biosfera” (Programa MaB) de la UNESCO, en el que se concilia la conservación de la biodiversidad y los recursos naturales con el uso sostenible de los mismos. Y con este Soneto que dediqué a mi pueblo titulado “Canto a Hornachuelos”, deseo poner un poco de poesía a mi comunicación:

¡En lo alto del monte tu grandeza!

Blanca de cal... Desde la lejanía

Luce en tus piedras la hidalguía,

Cómo una gran señora la realeza.

Desprendes el linaje con presteza,

Cristianos y musulmanes en porfía

Su sangre en tus murallas se vertía;

Cuando el rey conquistó tu fortaleza.

Una reina te bautizó blanca paloma

Y un rey por contarte entre su anhelo...

Cuasi pierde por ello su corona.

Y hoy tu blanca silueta sobre el cielo,

Cuando el sol se oculta tras la loma

La envuelve la luna con su velo.

Reiterando mi agradecimiento en nombre de la Villa de Hornachuelos y su Corporación Municipal, al Excmo. Ayuntamiento de la Ciudad de Cáceres, a su Excma. Diputación Provincial y al Presidente de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales y a todos sus miembros, la oportunidad que me han brindado de ofrecer las calidades de este maravilloso pueblo con más de 10.000 Años de historia, ya que estudios llevados a cabo por un gran número de historiadores e investigadores, su antigüedad se remonta a un periodo comprendido entre 10.000 y 35.000 años a.C., siendo esta etapa la de mayor duración de la prehistoria y, poder haberles hecho participes de cuanto en él pueden disfrutar todas las personas que deseen visitarnos.

Y no me extiendo más, obligado por las limitaciones impuestas por los compañeros organizadores de éste Congreso, ya que el número de intervinientes es muy elevado y no les permite que nuestras Comunicaciones excedan las 12 páginas; pues de lo contrario podría triplicar lo expuesto.

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA:

ARENAS, R. y TORRES, J. A. 1994. Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural de la Sierra de Hornachuelos. Junta de Andalucía. Agencia de Medio Ambiente.

ORTIZ JUAREZ, D.; BERNIER LUQUE, J.; NIETO CUMPLIDO, M., y LARA ARREBOLA, F.; 1986. Catálogo artístico y monumental de la provincia de Córdoba. Tomo IV: Fuente Obejuna-Hornachuelos. Diputación Provincial de Córdoba.

RODRÍGUEZ-TORRES Y POLO DE LARA, M.; 2001. Cotos, Casas y Cosas de la Sierra de Hornachuelos.

TORRES ESQUIVIAS, J. A.; Fauna de Sierra Albarrana. Fundación ENDESA.

VILLAR MOVELLÁN, A., 1995. Guía artística de la provincia de Córdoba. Universidad de Córdoba.

Explicaciones de vecinos anónimos de Hornachuelos que se dedican a la apicultura, cuidado y mantenimiento de las colmenas, así como a la manipulación y obtención de la Miel y la Meloja.

 
Antonio Ortega Serrano
Avda. Carlos III, 3 6ºD
14014 Córdoba · España
Teléfono 957 25 41 05
Correos electrónicos de contacto
info@antonioortegaserrano.com
Copyright Antonio Ortega Serrano
Diseña y desarrolla Xperimenta eConsulting
XHTML/CSS2 válido